Rehtaeh Parsons otro suicidio por “bullying”

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Rehtaeh Parsons una adolescente con toda una vida por delante decidió quitarse la vida, por la depresión causada por las burlas y acosos perpetrados en las redes sociales por sus ex compañeros de escuela. Otra caso trágico de “bullying” en América del Norte. Una foto agresiva, una comunidad indiferente que la juzgo de una forma malintencionada y exagerada, un sistema de justicia demasiado lento y la presión insoportable en las redes sociales fueron suficientes para acabar con la vida de esta joven mujer Canadiense.

Leste caso reciente ha reavivado el debate sobre el acoso cibernético en Canadá, un flagelo que agobia a los jóvenes en un mundo súper conectado y donde Internet se transforma en escenario de crueldad colectiva, arruinando la vida de muchas personas, sobre todo de adolescentes en donde la opinión de los demás y el “ser aceptado”, son algo muy importante. Canadá todavía tiene en sus retinas el suicidio de otra adolescente, Amanda Todd, quien conmovió a la opinión pública con su historia mediante un video de despedida posteado en Youtube.

La madre de Parsons, la odisea sufrida por su hija luego de que cuatro compañeros de escuela la violaran en una fiesta. Uno de ellos tomó una foto y la distribuyó entre los alumnos del colegio secundario y de ahí se difundió al resto de la comunidad de Cole Harbour, cerca de Halifax. La muchacha silenció su drama un tiempo hasta se desvaneció un día mientras hablaba con su madre en la cocina. La victima que debía ser contenida, protegida por la Justicia y por la sociedad, fue victimaria, vista como ramera, mal tratada e insultada. Mientras tanto los delincuentes autores de la violación y la difamación pública, gozaban de la libertad y de la “broma realizada”, solamente en una sociedad enferma pueden sucederse estos hechos. El sistema ideológico de una comunidad en el cuál los valores morales, que deben ser inculcados a los jóvenes desde la familia, la escuela, los medios de comunicación, las iglesias, está siendo deficiente, agresivo y sin valores. Burlarse de una víctima, violar una mujer y luego publicarlo masivamente, es algo inaceptable, tanto el sistema judicial, cómo los portales de las redes sociales deberían prevenir este tipo de acciones violentas, para que no terminen en tragedia cómo estos casos recientes en Canadá.

No puede ser, que los delincuentes sean glorificados y las víctimas sean perseguidas ferozmente. En una sociedad con valores humanos, se hubiera detenido a los violadores, protegido a la mujer y poner fin a las burlas en cualquier medio masivo, puniendo a los infractores que infringen las leyes de prohibición de “bullying”. Pero todavía estamos lejos como sociedad de llegar a ese nivel de educación, lamentablemente es con estos ejemplos con final triste que nos planteamos nuestra manera de vivir, relacionarnos con otras personas y el daño que podemos hacer utilizando un medio tan popular como internet.

Parsons se trasladó de escuela en la capital de Nueva Escocia, pero los mensajes de sus ex compañeros de escuela la persiguieron. “La gente le enviaba mensajes de texto preguntándole si quería tener sexo, mientras las muchachas le decían que era una ramera”. La familia denunció el caso a la Policía Montada Canadiense, pero las investigaciones no incriminaron a los protagonistas de la violación. “No había suficiente evidencia para presentar cargos”, aseguró Scott MacRae, vocero de las autoridades, que ahora post muerte de la joven han abierto una nueva línea de investigación. Sin embargo, la madre, señala al sistema judicial como uno de los culpables del suicidio de su hija. Los agentes federales no consideraron la distribución de la fotografía de la violación como un elemento incriminatorio, según ellos faltaban “pruebas” para designar al autor de la imagen y enmarcaron el hecho cómo un simple “problema de la comunidad”.

El suicidio de Parsons ha conmocionado a las redes sociales. En Twitter los hashtag #rehtaeh y #opjustice4rehtaeh han reunido a los usuarios preocupados por el tema. También la organización de hackers Anonymous acusó al personal de la escuela secundaria de Cole Harbour de haber ignorado las evidencias de acoso y pornografía infantil, luego de que la foto de la adolescente fuera posteada por las redes sociales.

Debemos preguntarnos que estamos haciendo cada uno de nosotros en la construcción ideológica de una comunidad, ser indiferente es ser cómplice muchas veces, actuar para revertir la situación es algo que puede ir transformando la cultura de los jóvenes para que no vuelvan a pasar casos tristes de acoso mediático que terminan en suicidios. Creo que son evitables con algunas medidas puntuales, cómo la prohibición de “bullying” en las redes sociales y la publicación de fotografías sin el consentimiento de sus dueños. Por otro lado la justicia debe actuar rápidamente y con celeridad, actualizar los tiempos actuales judiciales a la velocidad en que se propaga una noticia por internet. Lamentamos la muerte de esta joven y deseamos que no se repitan en el futuro, por una sociedad más tolerante, que proteja a las víctimas y castigue a los delincuentes tanto socialmente cómo en la justicia.

Por Lic. Sebastián Baldunciel

Gentileza (Justice Mirror Español) http://justicemirror.com